Miercoles 11 de junio de
2014
El día llegó, era hora
de el concurso Miss Funciones. Llegamos todos tempranos (no sé si por el
compromiso moral o por que las estrellas jugaron en nuestra contra para que lo
hiciéramos) todos vestidos imitando una imagen quizá falsa y totalmente
cuestionable de formalidad. Su especial relator (en contra de todo ideal que
alguna vez ha defendido) se puso encima su camisa blanca “Ace”, su saco negro
de gabardina comparable con una camisa de fuerza, y su corbata roja a la que
podría confundir con el pedazo de cuero con el que se amarra a los perros.
Comenzamos, nuestros amados compañeros de 4ºA fueron los
primeros en dar sus funciones, risas y risas se alcanzaban a oír entre la
música a todo volumen. Miss Sandra, Miss Marie, Miss Consuelo y Miss Ele (por
alguna razón no me acostumbro al término “Miss”) lo presenciaban sonrientes y
mis compañeros (yo no, pues fui el encargado de perfeccionar los detalles que
no terminamos en el mes y medio de preparación) lo observaban de igual manera
entre risas y burlas.
Demonios, nuestro turno llegó y por qué no, mi equipo sería el primero en presentar.
Sensaciones de ñoño, de perro, y de burócrata incompetente fluían de lo más
bajo de mi recto hasta el resto de mi cuerpo. Rebeca y yo subimos a la tarima y
BOOM, nuestras capacidades técnicas nos impidieron lograr que el micrófono funcionara, así que
tuvimos que hacerlo “a la antigüita” y arriesgar nuestras cuerdas bucales para
hacerlo a los gritos.
Un error técnico, de ahí en fuera, todo salió perfecto.
Como siempre, me disculpo por mi incipiente inspiración el
día de hoy, como siempre, una gran experiencia.
Estimados alumnos
ResponderEliminarLa aportación es importante la evidencia (fotografías y vídeos del evento).